El 26 de marzo es la fecha marcada en el calendario para el estreno de una de las apuestas más ambiciosas de la temporada. ‘Por cien millones’, la nueva serie original de Movistar Plus+, nos sumerge en la España de 1981 para revivir uno de los sucesos más insólitos de nuestra historia reciente: el rapto de Enrique Castro ‘Quini’, la estrella del FC Barcelona.
Bajo la dirección de Nacho G. Velilla (Aída, Menudas piezas), quien también firma el guion junto a Oriol Capel, la ficción huye del thriller convencional para centrarse en la humanidad —y la torpeza— de quienes ejecutaron el plan.
Un reparto de lujo para un secuestro “de aficionados”
La producción, compuesta por tres episodios de 50 minutos, destaca por un elenco que mezcla veteranía y rostros del momento:
-
Raúl Arévalo, Vito Sanz y Gabriel Guevara: Interpretan a Alfonso, Raúl y Salva, los tres mecánicos zaragozanos que, asfixiados por la crisis económica, deciden dar el golpe de sus vidas.
-
Agustín Otón: Se mete en la piel de Quini, capturando la esencia de un futbolista que era mucho más que un goleador; era un icono de nobleza.
-
Secundarios de nivel: El reparto se completa con nombres como Aixa Villagrán, Natalia Huarte, María de Nati y veteranas de la pantalla como Teresa Rabal y Josele Román.
Sinopsis: ¿Qué pasó realmente con Quini?
El 1 de marzo de 1981, tras marcar dos goles contra el Hércules en el Camp Nou, Quini desapareció. Durante 24 días, el país contuvo el aliento mientras se pedía un rescate de cien millones de pesetas, una cifra astronómica para la época.
Sin embargo, ‘Por cien millones’ no solo cuenta la investigación policial. La serie pone el foco en la contradicción de sus captores: tres hombres corrientes que descubrieron por las malas que “ser malo”, cuando en realidad eres una buena persona desesperada, es mucho más difícil de lo que parece en el cine.
“Es la historia de tres currantes en paro que quisieron salir de una situación desesperada y descubrieron que la vida no es como las películas”.
Localizaciones y producción
Para dotar a la serie de un realismo total, el rodaje se ha llevado a cabo en escenarios clave de Madrid, Barcelona, Zaragoza y Suiza, recreando con fidelidad la atmósfera de una España que despertaba a la modernidad entre tensiones políticas y crisis sociales.

