El cine de terror español sigue demostrando su excelente estado de forma y su capacidad para explorar los miedos más profundos del ser humano. El próximo 9 de octubre, la 59ª edición del Festival de Sitges acogerá en su sección Panorama el estreno mundial de La mala madre, el esperado primer largometraje de la directora y guionista Alicia Albares. Protagonizada por Thaïs Blume, la película promete ser un intenso viaje psicológico que retuerce el concepto de la maternidad hasta convertirlo en una auténtica pesadilla.
Una sinopsis que atrapa desde el primer minuto
En el centro de este thriller psicológico se encuentra Victoria, una mujer que despierta sin recuerdos en una casa completamente aislada. A su lado, un médico y una misteriosa mujer que afirma ser su madre intentan convencerla de que está allí recuperándose de un trágico accidente en el que perdió la vida su hija.
Sin embargo, las piezas del rompecabezas no tardan en desmoronarse. A medida que Victoria recupera fragmentos de su memoria, descubre que su encierro no es voluntario. La casa se revela como el escenario de un oscuro entramado de secuestros, asesinatos y una perturbadora presencia femenina vinculada a la tragedia de su hija. En La mala madre, la lucha por la supervivencia se entrelaza con la imperiosa necesidad de descubrir la verdad.
El terror desde la perspectiva más íntima
Más allá de los sustos convencionales, Alicia Albares utiliza el género de terror como un vehículo para diseccionar un tema profundamente complejo: la maternidad. La película despoja a la figura materna de su halo idealizado para sumergirse en emociones mucho más crudas, como la culpa, el arrepentimiento y esa delgada línea donde el amor y el instinto de protección mutan en una obsesión destructiva.
«Rodar La mala madre ha sido una experiencia catártica», confiesa Albares. La directora explica que el proyecto nace de una mirada visceral y personal, utilizando a la protagonista como un alter ego para cuestionar el mandato social de ser madre. A través de las herramientas clásicas del thriller, la cinta aborda la asfixiante presión religiosa y social que recae sobre las mujeres, llevando a Victoria por un arco de transformación extremo.
De los cortometrajes al gran escaparate de Sitges
El salto al largometraje de Alicia Albares no es fruto de la casualidad. La cineasta cuenta con una sólida trayectoria que comenzó a los 19 años, participando en más de quince largometrajes y dirigiendo cortometrajes de enorme éxito. Obras como Madres de Luna o Esto no es Noruega (codirigido con Paco Cavero y finalista en los Premios Goya) le han valido más de 120 premios y 700 selecciones en festivales.
El desarrollo de la película La mala madre ha sido un proceso meticuloso, forjado en prestigiosos foros de la industria del cine fantástico como Frontières, Blood Window, Fantastic 7 en Cannes y la iniciativa Woman in Fan del propio Festival de Sitges, que ahora la recibe por la puerta grande.
Un reparto de lujo para un thriller asfixiante
Para sostener el peso emocional y el suspense de la cinta, Albares ha confiado en un elenco de rostros muy reconocidos de la ficción española:
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Thaïs Blume (Sin tetas no hay paraíso, El Príncipe) asume el complejo papel de Victoria.
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Alex Gadea (El secreto de Puente Viejo).
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Mariana Cordero (La novia).
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Javier Pereira (Que Dios nos perdone), ganador del Goya a Mejor Actor Revelación.
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Jordi Aguilar, Marina Alegre y Lluna Aldasoro completan el reparto.
Rodada durante seis semanas en diversas localizaciones de la Comunidad Valenciana y producida por Admirable Films y Mordisco Films, la cinta cuenta con el respaldo del ICAA, el IVC y ÀPUNT Media. Con distribución de 39 Escalones Films y ventas internacionales a cargo de Latido Films, La mala madre se postula como una de las cintas más estimulantes de la temporada para los amantes del cine de terror que buscan historias con un potente trasfondo psicológico.
