Crítica de La Deuda: decisiones y destino
La Deuda es una de esas películas que, desde el primer fotograma, nos sumerge en la cruda realidad de una sociedad española marcada por la desigualdad y la lucha diaria. Daniel Guzmán, con su inconfundible sensibilidad para hacer cine social, nos ofrece un retrato donde el amor y la desesperación se entrelazan en una historia que va ganando fuerza con el paso de los minutos de metraje. La película se alza, bajo algunos elementos característicos del género thriller, como un testimonio de valentía, coraje y, sobre todo, de un arrepentimiento que tiene como principal fin luchar por hacer justicia con uno mismo y con el resto.


